En los primeros 30 días de cada nueva administración municipal en Puebla, los Ayuntamientos están obligados a aprobar los Manuales de Imagen Institucional conforme a la Ley de Imagen Institucional del Estado de Puebla. Esta ley, de reciente creación, busca regular el uso de colores, símbolos y elementos visuales en los bienes públicos y documentos oficiales de los entes gubernamentales, evitando la promoción de colores asociados a partidos políticos y garantizando una imagen institucional neutral y cercana a los ciudadanos.
El objetivo de la Ley de Imagen Institucional es asegurar que los bienes públicos (vehículos, edificios, documentos y plataformas digitales) proyecten una identidad clara y coherente, alineada con los principios de transparencia y neutralidad política. Entre las principales disposiciones, la ley establece que cada administración debe proponer y aprobar su manual dentro de los primeros 30 días de gestión, asegurando que toda la imagen institucional se mantenga dentro de los lineamientos de colores específicos que no se asocien con ninguna agrupación política. Esto incluye desde la señalización en espacios públicos hasta el diseño de documentos y plataformas digitales.
Obligaciones y beneficios de la nueva imagen institucional
La importancia de estos manuales no radica únicamente en cumplir con una obligación legal, sino en la generación de una imagen que inspire confianza y cercanía en la ciudadanía. Los gobiernos municipales tienen el deber de transmitir un mensaje visual que comunique neutralidad y transparencia, lo que contribuye a fortalecer la confianza pública. Los ciudadanos se sentirán más conectados a un gobierno que proyecta seriedad, profesionalismo y, sobre todo, imparcialidad en sus acciones.
Además, el diseño de la imagen institucional debe tener en cuenta factores como la durabilidad y economía en su implementación. Al aprobar y aplicar los manuales dentro del tiempo estipulado, los Ayuntamientos no solo evitan sanciones, sino que también establecen una base sólida para una gestión visualmente coherente, proyectando los valores de su gobierno desde el primer día.